Esto no es un diario

Palabras. Sonidos. Imágenes.

  • 12th March
    2012
  • 12

Realidad

Sucede que a veces no pasa nada. O haces como que no pasa nada. O intentas actuar como si no pasara nada. Pero los recuerdos son más fuertes y pasa que la realidad se hace presente y, sí, te aplasta. Y luego sabes que todo ha pasado. Piensas en todo lo que ha pasado. Intentas actuar como si todo lo que pasó en realidad no hubiera pasado. Pero los recuerdos son más fuertes y te pones a llorar.

  • 14th February
    2012
  • 14

Fin del mundo

Él creía en extraterrestres. De hecho, se pensaba parte de una raza de otro planeta. El creía que en 2012 sería el fin del mundo. En su cabeza tenía ya todo el plan para que estuviéramos todos juntos en un búnker donde nada pasara. El sabía que 2012 era el fin del mundo. Lo que no nos dijo es que se adelantaría para ver cómo era. Cabrón, te fuiste 10 meses antes. ¿No crees que se te hizo temprano?

  • 14th October
    2011
  • 14

Fue

Pasa que de repente te topas de frente con el pasado y una sensación extraña recorre tu piel. Y vienen las imágenes a la mente, y los escalofríos en los brazos, y los deseos de un beso, como esos que se dieron mientras bailaban y el mundo afuera dejaba de existir por tres minutos.

Pasa que le encuentras forma a las palabras que escribe, que resuenan en tu cabeza y en tus oídos, que piensas en la imposibilidad de las situaciones. ¿Por qué no fue? ¿Por qué no sucedió? Falta de coincidencia, seguramente.

  • 13th August
    2011
  • 13

Frágil

No puedes evitar llorar cuando tienes frente a ti una demostración de la fragilidad de la vida, cuando ves un par de manos pequeñas, un cuerpo diminuto que mide lo que tu antebrazo, que duerme en paz después de haber librado las batallas más intensas contra lo inevitable: la muerte. Y que cada vez que se estira o mueve su boca, evidencia su energía y sus ganas de seguir. Qué belleza la vida. Qué maravilla el dar vida. Y que ejemplo de vida.

  • 9th June
    2011
  • 09

Lo diré una vez

Es imperdonable que una “amiga” se vaya al otro lado del mundo sin decir adiós. Así es como uno pierde un poco la fe en la amistad.

  • 19th March
    2011
  • 19

Cliché

Sitting in the living room. Crying. And listening to a sad old blues.

  • 18th March
    2011
  • 18

Do you remember?

When we didn’t care about how late it was. Yourself asking me to stay the night. Your fingers running through my hair. Kissing as if time has stopped. The red roses. The long walks. Cuddling in the sofa. Laughing at something stupid. The butterflies. Preparing a sandwich. The old times. The recent times. The loving times. Are they gone?

  • 26th January
    2011
  • 26

A veces

A veces imagino que pasaría si me dejara llevar por el impulso.

Correr al aeropuerto y comprar el siguiente vuelo fuera del país.

Buscar el circo más cercano y unirme a él.

Salir a caminar y caminar y caminar y caminar.

Dormir en una habitación con la mejor vista de la ciudad.

Llenar el tanque del auto y manejar hasta que se acabe la gasolina.

Sentarme en la azotea a ver las estrellas toda la noche.

Renunciar a la rutina.

A veces pienso que es mejor no pensar tanto, que es mejor actuar.

  • 30th December
    2010
  • 30

Estrellas

¿Hace cuanto que no plantas los pies sobre el suelo y levantas la mirada al cielo? Días, meses o hasta años, puedo asegurarlo. Hoy te ganó la curiosidad redescubierta y dejaste caer la cabeza hacia atrás. Una, dos, tres, diez, veinte, cien… demasiadas luces brillantes dejándose ver en esta ciudad. Sólo una mínima parte de la inmensidad del universo dispuesta ante tus ojos. Estrellas, formando esas míticas figuras en las que creían los antiguos. Uno, dos, tres, diez minutos mirándolas. Silencio. Sólo el viento te acaricia el oído. Hasta que te acuerdas que hace frío, que no tienes suéter, que se hace tarde, que el tiempo, como siempre, te come.

  • 30th December
    2010
  • 30

Madriguera

Los sillones de la sala forman un ángulo. Justo ahí, te acomodas para sentir calor. Has encontrado el punto exacto, la maravillosa zona de comfort. Y sabes, entonces, que es mejor no moverse, ver el mundo desde detrás de un par de cojines, tomarlos como trinchera. Te acurrucas. Te sientes bien. Encontraste espacio para ver de lejos cómo el mundo se mueve rápido.